La familia de vinos de Casa La Rad
En Casa La Rad, todos los vinos nacen de un mismo origen: la finca.
Las diferencias entre ellos no responden a una jerarquía comercial ni a una estrategia de segmentación. Surgen de la selección paciente dentro del propio viñedo — de parcelas, variedades y decisiones tomadas en función de cada añada.
Porque en una finca vinícola, cada cosecha plantea condiciones distintas. Algunas parcelas alcanzan una precisión extraordinaria; otras revelan el carácter del paisaje con una lectura más abierta.
Un mismo territorio.
Distintas maneras de interpretarlo.
Cómo funciona una fincaEn una finca vinícola, cada añada plantea condiciones distintas.
El clima cambia. El ritmo de maduración cambia. Incluso dentro del mismo viñedo, algunas parcelas alcanzan niveles de precisión diferentes cada año.
Las grandes fincas no buscan imponer una uniformidad artificial. Trabajan con la diversidad natural del viñedo y seleccionan lo mejor de cada cosecha.
Algunas parcelas dan lugar a vinos de profundidad extraordinaria.
Otras revelan el carácter del paisaje con una lectura más abierta.
Todos proceden del mismo origen.
Pero cada vino representa una manera distinta de interpretar la finca.
Un lugar. Tres expresiones del viñedo
La familia de vinos de Casa La Rad se organiza en tres niveles de interpretación del mismo territorio.
Casa La Rad
Las expresiones más precisas de la finca.
Los vinos que mejor revelan la diversidad y el carácter de nuestras 48 parcelas de viñedo.
El corazón de Casa La Rad.
Alma La Rad
La interpretación más profunda y estructurada de nuestro terruño, concebida para evolucionar lentamente y revelar nuevas capas de complejidad a lo largo de décadas.
Se elabora únicamente en las añadas más excepcionales.
Viña Solarce
Una interpretación distinta pero fiel al mismo origen, guiada por el carácter único de cada añada y por la lógica de selección dentro de la finca.
Vinos que nacen del mismo paisaje y ofrecen una lectura más abierta de la propiedad.
Cada uno de estos vinos nace del mismo lugar, pero ofrece una lectura distinta del paisaje.
Descubrirlos es recorrer la finca desde distintas perspectivas del mismo lugar: la precisión más representativa, la profundidad más excepcional o una interpretación más abierta del viñedo.
Distintas maneras de comprender un mismo territorio.

